Chile y Perú, los mayores productores mundiales de cobre, formaron una alianza para elaborar una hoja de ruta orientada a la promoción del hidrógeno verde en la industria minera.
Su aspiración es convertirse en el principal polo minero neutral en carbono del mundo aprovechando el insumo considerado el combustible del futuro.
Las dos jurisdicciones ofrecen condiciones “muy favorables para la generación de energías renovables no convencionales, convirtiéndolas en un potencial líder en la producción de hidrógeno verde”, aseguró el ministro de Energía y Minas de Perú, Óscar Vera, durante la divulgación de un documento con estrategias para el uso del hidrógeno verde en la cadena de valor minera.
Se requieren “iniciativas conjuntas para alcanzar un mayor impacto en la descarbonización de la industria”, señaló Elena Moreno, gerente de proyectos de Corporación Alta Ley, organización chilena que promueve la integración de capacidades de entidades públicas y privadas en la minería.
La ministra de Minería en Chile, Marcela Hernando, identificó como mayor desafío del sector “lograr actividades sostenibles en vinculación con las comunidades y sus territorios”. En Chile ya se ha avanzado con la implementación de medidas de reutilización y desalación de agua, la incorporación de vehículos eléctricos y el aprovechamiento de las energías renovables en los procesos productivos, añadió.
Durante 2022 los contratos de suministro de energía limpia suscritos por mineras en Chile representaron el 40% de su consumo total. “El valor llegaría en 2025 al 65%”, añadió Hernando.
Por su parte, el servicio nacional de geología Sernageomin elaboró una guía para implementar pilotos y validar tecnologías basadas en hidrógeno verde.
Descarbonizar la minería en tareas complejas como transporte o consumo de amoníaco en tronaduras solo se conseguirá con ayuda de tecnologías y con hidrógeno verde, añadió Hernando.
Pero antes se requiere trabajar en la creación de tecnologías competitivas en costos y eficiencia para que aumenten la oferta y la demanda internas y se capitalicen las oportunidades, comentó por su parte el presidente ejecutivo de Corporación Alta Ley, Fernando Lucchini.
Uno de los focos está en reducir las emisiones de alcances 1, 2 y 3 en las faenas mineras. Para las de alcance 1, es fundamental remplazar el diésel en las operaciones a cielo abierto, el combustible residual en fundiciones y refinerías, y el diésel y gas natural en la electroobtención de la minería cuprífera, señala la hoja de ruta.
Fuente: Bnamericas

